Hay dos razones principales por las que debemos ser conscientes de la cantidad de almidón en la dieta y de los carbohidratos solubles en agua (azúcares simples y  fructanos) para los caballos y ponis. En primer lugar, los caballos tienen una capacidad limitada para digerir el almidón, y el exceso puede causar una disfunción intestinal y  bajo rendimiento. En segundo lugar, cada vez más caballos y ponis están obesos, con laminitis, con síndrome metabólico equino, resistencia a la insulina y / o el síndrome de Cushing, y todos ellos necesitan tener el almidón y los azucares de la dieta controlados.

El almidón se encuentra principalmente en los cereales y en algunos subproductos de cereales. Los fructanos y azucares se encuentran en muchos alimentos, ademas de la hierba y los forrajes. La melaza es rica en azúcar, pero no aparece en la mayoría de las dietas de caballos en cantidades sustanciales.

Los almidones y azúcares son digeridos en el intestino delgado, son fermentados parcialmente en el estómago y también en el intestino grueso. Los fructanos no son digeridos por enzimas en el intestino grueso, sino que son fermentados por las bacterias.

Existe un mayor riesgo de úlcera gástrica asociada con alta ingesta de almidón. Se recomienda menos de 1gr de almidon por kilo de peso corporal. En un caballo de 500kg sería aproximadamente unos 500 gr de almidon, que es grazingequivalente a alrededor de 1,1 kg de avena o 1,5 kg de pienso. Se cree que la capacidad digestiva del intestino delgado de almidon es de 1 gr por kilo de peso corporal por comida, lo que hace que el almidón no digerido pase al intestino grueso donde puede causar varias enfermedades. En cantidades muy grandes puede provocar cólicos, laminitis e incluso la muerte.

Los azúcares son muy bien digeridos en el intestino delgado, incluso a altas ingestas, pero tal absorción eficiente significa que el consumo elevado de azúcar puede causar altos niveles de glucosa en sangre y con ello niveles altos de insulina. Los niveles altos de insulina se asocian con laminitis en algunos caballos y ponis, especialmente aquellos con predisposición genética al síndrome metabólico equino. El consumo elevado de azúcar y almidón aumentan el riesgo de rabdomiólisis. Estos caballos deben ser alimentados con niveles mínimos de almidón y azúcar.

Los altos niveles de consumo de fructanos pueden causar laminitis, esto se ha demostrado mediante un modelo experimental. Otor debate es, si es posible que los caballos y ponis puedan ingerir sufientes niveles de fructano cuando estan pastando como para tener un episodio agudo de la laminitis, no hay duda de que el consumo excesivo de pasto se asocia con laminitis. Por esa razón, el consumo de fructanos de los pastos debe ser severamente restringido para caballos o ponis propensos a laminitis. La cantidad segura  de fructano no se conoce, y existe una gran variación individual entre caballos.

El almidón, el azúcar y los fructanos son carbohidratos útiles en todas las dietas de caballos, pero sus niveles tienen que ser razonables para evitar problemas de salud. Algunos propietarios de caballos creen que el almidón y el azúcar son malos para los caballos, o incluso ‘venenoso’ pero no lo son si se alimentan en cantidades limitadas.

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