Ya en estas fechas nos vamos acercando a los últimos meses de gestación de nuestras yeguas. Ahora es el momento de tener cuidado con la dieta y aportar todos los nutrientes para que los potros nazcan bien de salud y en un futuro desarrollen todas sus capacidades.

Durante los primeros seis o siete meses de embarazo, el feto pesa menos de 2% del peso de la yegua, por lo queMare_and_foal_(Kvetina-Marie) el pastoreo  a libre elección y el acceso a heno de buena calidad será suficiente y cumplirá con la mayor parte de las necesidades nutricionales para la madre y el feto. La sobrealimentación de grano a principios y mediados de embarazo puede causar obesidad, que puede ser un factor de riesgo en el futuro parto y un riesgo innecesario para el potro.

Después del séptimo mes, el feto gana tanto como medio kilo por día. En esta etapa las necesidades de proteínas y minerales en la yegua drásticamente.

Cuando alimentamos a la yegua madre con piensos específicos y respetamos las cantidades que el fabricante recomienda, no tendremos problemas de proteínas, calcio, fósforo y oligoelementos, ya que son los necesarios para el último trimestre de gestación sin sobrecargar los niveles energéticos de la dieta.

Después de que los potros nacen y comienza la lactancia, su demanda de energía aumenta de manera significativa. Las yeguas lactantes pueden producir hasta un 3% de su peso corporal de leche cada día, y además de comer forraje de alta calidad, la mayoría de las yeguas necesitarán tener su ración de pienso para poder cubrir estas necesidades energéticas y no perder peso o que la calidad de la leche sea deficiente.

Al igual que con cualquier cambio en la cantidad de alimentación, los niveles energéticos tienen que irse incrementando poco a poco para que la yegua asimile esta nueva dieta. Del mismo modo, según se acerca el destete y la cantidad de leche sea menor, tenemos que volver a su dieta habitual.

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