Factores de estrés como el dolor crónico, los viajes de larga distancia o los cambios ambientales pueden comprometer su inmunidad. Alergias, arcadas, tos, problemas respiratorios todo estos síntomas pueden reflejar un sistema inmune que lucha.

Algunas infecciones y enfermedades están fuera de nuestro control, pero podemos influir alimentaciónpara estimular la respuesta inmune del caballo nutricionalmente.

Una de las mejores cosas que puede hacer por el caballo es prestar atención a su nivel de estrés y ajustar las actividades en consecuencia. Cuando el cortisol, la hormona del estrés, aumenta, las enfermedades que normalmente no perturban a su caballo pueden parecer.

Los viajes o los cambios en su vida normal, son causas de estress. Pero uno de los factores de estrés más comunes se da por tener el estómago vacío. Cuando no se les permite pastar a su voluntad vamos contra la fisiología del caballo. Esto se debe a que el estómago del caballo, a diferencia del nuestro, segrega ácido continuamente, incluso cuando está vacío. La masticación produce la saliva, que ayuda a neutralizar el ácido del estómago, si no tiene nada que masticar el ácido se concentra y puede causar úlceras.

Nutrientes para proteger a su caballo

Los pastos de buena calidad son ricos en vitaminas E, A (como beta-caroteno), y C. Las gramíneas también son ricas en ácidos grasos omega-3 y omega-6. Y si ademas tenemos alfalfa o  trébol la proteína será buena.

Muchos caballos dependen del heno como su principal fuente de forraje durante el invierno. El heno pierde parte de sus vitaminas y ácidos grasos omega-3 en el almacenamiento, por lo que al consumir heno en períodos prolongados pueden requerir suplementación adicional.

Si su caballo muestra signos de funcionamiento inmunitario debilitado (por ejemplo, los signos de las infecciones respiratorias, tos y fiebre, aftas recurrentes, infecciones bacterianas, fiebre, reacciones alérgicas, y malestar general), es el momento de aumentar los nutrientes en su dieta.

El caballo puede necesitar las siguientes vitaminas y minerales para mantener un sistema inmunológico saludable:

La vitamina E es un poderoso antioxidante. Los antioxidantes protegen contra las enfermedades mediante la neutralización de los radicales libres

Hay cuatro tipos diferentes de vitamina E: Α, β, γ, y tocoferoles Lo que queda por saber es qué tipos son los más eficaces.

La vitamina E natural existente en los forrajes es más eficaz que la vitamina manufacturada, sin embargo, la forma sintética es más estable y, por lo tanto, tiene una mayor vida útil.

La vitamina E trabaja paralelamente con el selenio que también sirve como antioxidantes. Un nivel bajo de selenio lleva consigo un retraso en la respuesta inmune a las vacunas. Sin embargo, el selenio puede ser tóxico en grandes cantidades, por lo que los caballos sólo debe ser suplementados con un diagnostico veterinario. La vitamina E y el selenio suelen venir juntos, evaluar el contenido total de la dieta de selenio antes de añadir más.

La vitamina A, es necesaria para la regeneración normal de las barreras mucosas dañadas por la infección. Las plantas contienen beta caroteno, que el cuerpo utiliza para producir vitamina A. El beta caroteno, la vitamina E y la vitamina C trabajan juntos para reducir la inflamación y proteger las membranas celulares contra los efectos dañinos de los radicales libres.

Dado que la mayoría de las vitaminas y suplementos minerales en los alimentos están fortificados con vitamina A, es importante comprobar los niveles antes de dar estos suplementos.

La vitamina C neutraliza los radicales libres . El hígado del caballo normalmente sintetiza la vitamina C en cantidades más que suficientes y es excretada durante los períodos de estrés prolongado. La vitamina C es un complemento eficaz en la reducción de los efectos del estrés en los viaje.

Ácidos grasos Omega-3 y Omega-6. Se ha demostrado que puede reducir la inflamación así como la respuesta inflamatoria alérgica. La linaza es una  fuente potencial que puede reducir la respuesta inflamatoria alérgica.

Los ácidos grasos Omega-6 pueden aumentar la respuesta inflamatoria si se alimentan en grandes cantidades. Los ácido Omega-6 se encuentran en los aceites comestibles tales como el maíz y la soja, que se utilizan comúnmente como suplementos de calorías. Si se allimentaciónadministra en cantidades razonables (350 cm³), no deben suponer una amenaza para el sistema inflamatorio de un caballo.

Proteínas de alta calidad. Por lo menos el 8% de la dieta debe ser de proteina de alta calidad. Una proteína de alta calidad contiene todos los aminoácidos esenciales en la proporción adecuada para permitir la síntesis de proteína corporal adecuada. Esto permite que el sistema inmune produzca anticuerpos y enzimas y para reparar tejidos.

Para mantener a su caballo sano o ayudar a sanarlo, comenzar por calmar la respuesta al estrés: Facilitar el acceso a forraje día y noche.

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